Poda y Huerto
Poda de Melocotonero y Ciruelo
Manual práctico e ilustrado: formación en vaso o eje, renovación anual de madera, aclareo de frutos y el manejo radicalmente distinto de dos frutales de hueso, con fotografías reales
El melocotonero y el ciruelo son primos cercanos que se podan de forma casi opuesta — y
confundir sus lógicas es el error más caro y más extendido entre quien empieza con frutales de
hueso. El melocotonero da su fruta sobre madera de un solo año y exige renovar entre el 50 % y
el 70 % de esa madera cada invierno; el ciruelo, en cambio, fructifica sobre ramilletes de mayo y
lamburdas que producen durante varias temporadas, así que su poda anual debe ser mucho más
conservadora. Este manual explica por qué, y cómo podar cada uno correctamente desde el primer
año de plantación.
16 capítulos, con 10 fotografías reales, pensados para tener siempre a mano en el
huerto:
- Formación del árbol los primeros 3-4 años: sistema en vaso (tres o cuatro ramas principales abiertas) o en eje/huso (tronco central con ramas escalonadas)
- Por qué el melocotonero necesita renovar su madera fructífera cada año y el ciruelo todo lo contrario: conservar sus ramilletes de mayo y lamburdas
- Aclareo de frutos del melocotón: cuándo y cuánto aclarar para conseguir buen calibre (un fruto cada 10-15 cm)
- Poda en verde de verano: pinzamiento y deschuponado, y por qué no conviene esperar al invierno para hacerlos
- Plagas y enfermedades más comunes —abolladura y monilia— y cómo la propia poda es la primera defensa
- Vida productiva de cada árbol: por qué el melocotonero dura 15-20 años y el ciruelo puede superar los 30, y cuándo merece la pena replantar